LA NUEVA WEB

martes, 20 de abril de 2010

PIENSA EN GRANDE REVIVE EL ENTUSIASMO

8:00 de la mañana de un 23 de marzo del 2009. Estación Central de Antwerp, Bélgica.

Un día como cualquier otro.

Rostros serios enfocados en las cosas “serias” de la vida.

Los problemas familiares, la situación económica, los negocios que no van bien, ese trabajo que no llega, los padres que no nos entienden, esos hijos insoportables, los "traumas" de adolescencia, otra vez la rutina de la oficina, esas arrugas que ayer no estaban…

Y de repente, 4 minutos de una emoción que contagia, que nos trae de vuelta al mundo, que nos hacen vibrar:



Me decía una admirada y querida mujer:

Esta canción la cantaba yo con 11 años es un símbolo de Ilusión, de bondad, de fe, de amor, de amistad.

Es un mensaje, pero lleno de sentimientos Nobles

¿Te das cuenta Nelson?

Suena la música, y en segundos, la tararean, se la saben, se unen, se contagian.
Y con emoción me dice: ¡yo la cantabaaaaaaaaaa !!!

Para culminar diciéndome:

“Es un cambio de chip, de repente, algo te conecta en tu interior, una alarma que te hace frenar y dejar por unos instantes la rutina diaria, y te invade el recuerdo, y por unos minutos… ¡Vuelves a sentirte niño!”
.
Me han comentado en una que otra conversación, “Ok, muy bonito lo que escribes, pero como se hace para aplicarlo, para mantener el entusiasmo si en nuestro mundo todo anda de cabeza”. Una respuesta directa es complicada, cada uno de nosotros responde a diferentes estímulos, asimila de manera diferente las realidades que lo rodean, esto es maravilloso, nos hace únicos y especiales, pero al mismo tiempo estamos conectados a los detalles más básicos y elementales de la vida: una sonrisa, la música, un hermoso amanecer, las travesuras de nuestras mascotas, estos son estimulo universales que nos pueden ayudar reconectarnos con nuestra esencia, soltar el “Automático” y cuando menos por algún corto periodo de tiempo tomar el “Control Manual” de nuestras vidas.

A mi me ha funcionado y por esto hoy lo comparto, muchos de estos detalles los encontramos a diario en el camino, otros sencillamente me los llevo conmigo, como este video que me ha hecho sonreír, me ha emocionado. Los pasos de aparentemente espontáneos de los bailarines, las expresiones de los espectadores, diferentes edades, sexos, razas, todos conectados en una misma y contagiante emoción… ¿les confieso algo? El momento cuando los niños aparecen por la escalera me produce una agradable euforia y en par de ocasiones como mínimo, me he parado también a bailar frente al computador, (a riesgo de que darles el susto de sus vidas a mi familia).

Gracias Nelson Diaz
Blog: Todo lo puedes lograr.