LA NUEVA WEB

jueves, 10 de septiembre de 2009

ENSEÑANDO EL TRASERO



¿Es una moda, un sinónimo de rebeldía, o tal vez una falta de personalidad de nuestros jóvenes?

Sea lo que sea, el caso es que resulta ridículo verlos. Entre los pantalones caídos, las chanclas y las sandalias con calcetines, uno ya no sabe si taparse los ojos o reírse a carcajada limpia con el desfile de horteras, y catetos que desfilan por nuestras calles como si de una pasarela de moda cutrelux se tratara, ya no solo la política está por los suelos, también lo está la clase, el estilo y el buen gusto. ¿Que más sorpresas nos esperan?

Origen de los pantalones caídos: Como era de esperar su origen viene de los Estados Unidos ¡QUE SORPRESA! donde las prisiones proporcionaban pantalones de talla única sin cinturón a los reclusos que, en la mayoría de los casos, se veían obligados a llevarlos caídos por que la talla era muy superior a su constitución. Cuando obtenían la libertad, fueron los primeros en llevar los pantalones caídos por la calle como símbolo de dureza, de temeridad, de hombría, o sea falta de personalidad, la atracción y el fervor que provocó, especialmente entre los jóvenes hizo que se extendiera al resto de países, incluido el nuestro ¡como no!