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martes, 17 de febrero de 2009

LA ADMINISTRACIÓN LE NIEGA UNA SILLA ADAPTADA


FALTA DE AYUDAS El lento camino de la dependencia
A Pablo la Administración le negó una silla adaptada para estar en el colegio; su madre ironiza con las que acaba de comprar la Xunta, a más de 2.000 euros la butaca
Autor:

Elisa Álvarez.

Pablo es uno de los miles de gallegos que esperan por las ayudas de la Ley de la Dependencia. Más que Pablo, sus padres, porque probablemente a sus cinco añitos no se de cuenta del esfuerzo que hacen sus progenitores para que no le falte de nada.
Charo y su marido vieron la luz cuando empezó a hablarse de esta legislación, y apenas esperaron para presentar los papeles de la dependencia. Lo hicieron hace casi dos años, en abril o mayo del 2007, y en septiembre los profesionales que se encargan de las valoraciones se acercaron a su domicilio.
Pablo, que sufre una parálisis cerebral debido a un virus que le afectó cuando todavía estaba en la incubadora, fue diagnosticado con una dependencia de grado III (nivel dos), lo que se conoce como grandes dependientes, e implica que en teoría las ayudas deberían haberle llegado a lo largo del 2007 según el calendario de Vicepresidencia, aunque Charo añade que una moratoria dejaba el plazo límite en diciembre del 2008.
Por el momento, siguen esperando, y tampoco saben cuánto han de seguir aguardando. Uno de los problemas que tuvieron al principio era cuadrar qué tipo de asistencia les correspondía. Las opciones que tenían eran proporcionarles una ayuda a domicilio para duchar al pequeño (que por supuesto no supone un problema para los padres, ya que además solo tiene cinco años), un centro de día (innecesario también, ya que es un niño en edad escolar); o ayudas por cuidador.
Lo que ocurría en el último de los casos, que era el óptimo para esta familia, es que tanto Charo como su marido trabajan, por lo que están dados de alta en la Seguridad Social y no pueden pedir esta ayuda. Finalmente, el asistente social les recomendó que se presentasen como cuidadores a tiempo parcial (evidentemente lo son) para solicitar la ayuda, que finalmente les concedieron. Y en enero del 2008, esta familia recibió ya la carta correspondiente en la que se les explicaba que tenían derecho a esta prestación. De eso hace más de un año, y aún no saben cuándo la cobrarán.
Para ayudar a Pablo a desarrollarse tanto física como psíquicamente, esta familia que vive en O Milladoiro se gasta cada mes entre 400 y 500 euros en ejercicios de rehabilitación. Sin embargo, les dijeron que las prestaciones de la dependencia no podían cubrir estas facturas.
A todo este proceso de solicitudes, entrevistas, papeleo y esperas, se une algo más común de lo que debiera en las administraciones, las pérdidas de documentación. Según cuenta Charo Mayán, en octubre del pasado año el expediente había llegado a Coruña, pero al mes nadie sabía ya donde estaba. Esto les llevó a presentar un escrito a finales de noviembre solicitando saber a dónde había ido a parar. Oficialmente aún no saben ni siquiera si apareció, aunque el asistente social les explicó que sí estaba, pero que por lo menos les quedaban otros tres meses de espera, «y ya veríamos».
Charo se lamenta, más que por su situación, por el incumplimiento de un compromiso que afecta a los más débiles. Cuando Pablo empezó el colegio se negaron a comprarle una silla adaptada con la que poder estar a la misma altura que sus compañeros. Costaba dos mil euros y era muy cara para la Administración. «Cuando vi en televisión que las nuevas sillas encargadas por el Gobierno costaba cada una más de dos mil euros pensé, 'claro, para Pablo era muy cara.

11 comentarios:

RAMPY dijo...

Cada vez que conozco un caso de éstos, mientras que ciertos políticos se gastan cantidades escandalosas en cosas "superfluas", se me revuelven las tripas.
Qué asquerosa es la política.
Un abrazo.

estoy_viva dijo...

No entiendo la clase de personas que llevan una Comunidad ya que el dinero que reciben el que va destinado para estos menesteres donde lo meten?
Aqui en Cataluña hay ayudas para cambiar la silla y mas con este tipo de discapacidad, verguenza me dan, que se hace con los dineros destinados, adonde van?
Habria que vigilar los bolsillos de muchos politicos o secretarios de administracion.
Con cariño
Mari

Stanley Kowalski dijo...

Esto ya linda con la locura, pero no hay nadie que colabore con ese pobre chico? Esto me produce enfado e impotencia.

BESOS

estoy_viva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
estoy_viva dijo...

Javier:
Mañana voy a poner este enlace..
Envia tu pregunta....
Con motivo del día de la mujer trabajadora, el próximo 8 de marzo, vamos a entrevistar a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído. En esta ocasión, queremos que seas tú quien decida qué tenemos que preguntar, para que podamos transmitirle todo lo que os preocupa.
Yo ya le hice dos preguntas espero que me las conteste...
http://lavozdigital.hoymujer.com/trabajo/lideres/Envia,preguntas,Ministra,Igualdad,74569,02,2009.html

estoy_viva dijo...

a continuacion de (/Envia
añade esto es que no me sale todo entero...lo siento
Envia,preguntas,Ministra,Igualdad,74569,02,2009.html

Cuantas mas preguntas le expongamos mucho mejor.
Con cariño
Mari

Isabel Romana dijo...

Indigna la manera en que se está aplicando la ley de dependencia. Bueno, y aún es peor en la comunidad valenciana, que ni siquiera se han tramitado ni respondido a nada. Espero que pronto se resuelva el caso de Pablo y el de todos los dependendientes de este país. Besos.

Mar dijo...

Pero las cosas que pasan con nuestros niños es porque a ellos no les salpica, ¿que pasaria si fuese de su familia? joooo no soporto estas cosas...

Besitossssssss

Marian dijo...

Realmente es como para sacarles los colores, que se gasten a tontas y a locas dineros en decoraciones que no hacen falta para nada y desatiendan lo que verdaderamente importa... a mi me llevan los demonios.
Un abrazo.

Mike dijo...

Si fuera hijo de algún político, le daban eso y más.

Que asco de clase política.

julian dijo...

Javier con tu permiso enlazo tu artículo en mi blog.Hay que hacer fuerza y denunciarlo en todos los sitios posibles.Un saludo y un abrazo.