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domingo, 25 de octubre de 2009

MANIFESTACIÓN DE PERROS GUIA

OBSTÁCULOS EN LAS CALZADAS
Los perros guía reivindican sus derechos laborales en una marcha por Madrid.

Los perros guía de invidentes han protagonizado un recorrido por varias calles de Madrid para mostrar los obstáculos con los que cada día se encuentran en su "trabajo", principalmente en el acceso a algunos transportes y establecimientos.
Los perros guía de invidentes han protagonizado un recorrido por varias calles de Madrid para mostrar los obstáculos con los que cada día se encuentran en su "trabajo", principalmente en el acceso a algunos transportes y establecimientos.
La marcha ha sido organizada por la Asociación de Usuarios y Amigos del Perro Guía, con la colaboración de la Fundación ONCE, con motivo del Día del Bastón Blanco, para difundir y reivindicar los derechos de estos animales y destacar la importante labor que desempeñan los perros guía con las personas ciegas. "Los principales problemas de acceso se producen en los pequeños comercios", explica Patricia Gómez, educadora voluntaria de un perro guía, porque sus propietarios desconocen que la ley establece que se debe permitir entrar a los perros que acompañan a una persona ciega. En el caso de Madrid, también existe este derecho de acceso aunque la persona que acompañe al perro no sea ciega, como es el caso de los educadores. La directora de la escuela destaca la importancia de que "cuando la gente ve un perro guía por la calle, debe ser consciente de que está trabajando y por tanto no deben distraerlos, jugando con ellos o dándoles comida" La presidenta de la Asociación de Usuarios y Amigos del Perro Guía, Rosario Cabrera, ha reclamado a las administraciones públicas "que piensen en los ciegos y que eliminen barreras y obstáculos, como papeleras o zanjas", y a los ciudadanos que respeten sus derechos, como el de poder subirse a un taxi con su perro, o entrar en un restaurante.
¿Cómo se educan los perros?
Los perros nacen en la Fundación ONCE y allí permanecen, junto a sus madres, hasta los dos meses, donde reciben sus primeros entrenamientos, además de familiarizarlos con ruidos y elementos de la vida cotidiana. Luego, pasan a vivir con las familias del educador voluntario, que lleva al perro en sus desplazamientos por lugares públicos, como el autobús o el tren, y a las actividades cotidianas, como ir a la compra o la universidad. Después de un año, vuelven a la escuela, donde se imparte a los perros una formación de 20 meses, antes de designarle el usuario más adecuado.

(Fuente: Antena 3)